Su obra, la tarta KAKAW convence al jurado del certamen celebrado en la feria MEXIPAN gracias a la superposición de texturas cuidadosamente equilibradas
La celebración de la prueba clasificatoria en la Feria MEXICAN, celebrada en la capital mexicana, ha concluido con la selección del representante mexicano en la final del Premio Internacional de Alta Pastelería Paco Torreblanca, que se celebrará en Alicante Gastronómica el 2 de octubre. El pastelero y chocolatero Rubén Alan Díaz será el representante de México en esta nueva edición que busca premiar la mejor tarta de chocolate del mundo.
Díaz González es un chocolatero mexicano especializado en alta chocolatería y pastelería, reconocido por su enfoque creativo, precisión técnica y constante búsqueda de la excelencia. Se formó en el Instituto Culinario Coronado, Espaisucre México y complementó su desarrollo profesional con una estancia en Barcelona junto al reconocido chef Oriol Balaguer. Actualmente, se desempeña como jefe de Chocolatería en Puratos México, donde lidera el desarrollo de productos, la asesoría técnica, la creación de nuevas aplicaciones y como embajador técnico y gastronómico.
La mejor tarta de chocolate de México 2026 con la que logró su clasificación fue KAKAW. Se trata de una obra que nace como homenaje a la riqueza gastronómica y cultural de la civilización maya, donde el cacao era considerado un alimento sagrado, utilizado en ceremonias religiosas, como ofrenda a los dioses y como moneda de intercambio. La propuesta incorpora también la vainilla, ingrediente originario de Mesoamérica, y el plátano, símbolo de la evolución de la cocina mexicana.
Su propuesta, que fue finalmente ganadora, busca unir historia, identidad e innovación en una interpretación contemporánea que pone en valor el patrimonio gastronómico de México. Ingredientes protagonistas: El cacao es el eje central de la propuesta, trabajado con los chocolates República del Cacao México 66%, Ecuador 31% y Ecuador 40% caramelizado, reforzando diferentes perfiles aromáticos a lo largo de la tarta. Se complementa con vainilla de origen mesoamericano, plátano, nibs de cacao y cacao en polvo, logrando un equilibrio entre intensidad, cremosidad y notas frutales.
KAKAW ofrece una experiencia sensorial basada en la superposición de texturas cuidadosamente equilibradas. La mousse de chocolate y vainilla aporta ligereza, aireación y una sensación cremosa que envuelve el paladar. La namelaka de vainilla y chocolate blanco destaca por su extrema suavidad y untuosidad, potenciando las notas aromáticas de la vainilla. El cremoso de plátano y vainilla incorpora una textura sedosa y frutal que aporta humedad y frescura al conjunto.
El bizcocho choux de cacao ofrece una miga esponjosa, flexible y húmeda que aporta estructura sin perder delicadeza. La base de sablé reconstruido de cacao introduce un contraste crujiente que equilibra las preparaciones más cremosas, mientras que el glaseado brillante de cacao proporciona una cobertura lisa, elegante e intensifica el sabor del cacao desde el primer bocado. La combinación de estas seis texturas consigue una degustación dinámica, con contrastes que evolucionan en boca y refuerzan la complejidad de su obra.



